TRIPOLI, Libia.- Los bombardeos de las potencias aliadas en Libia no han logrado frenar hasta ahora la ofensiva de Muammar Gaddafi en las ciudades que se encuentran bajo el control rebelde. Las tropas leales al dictador retomaron hoy el ataque sobre Misrata, la tercera ciudad del país y la única del oeste que está en poder de los insurgentes. 
De acuerdo con el diario español "El País", los aviones británicos debieron suspender un ataque en la zona por la presencia de civiles forzados como escudos humanos. Las comunicaciones en Misrata están cortadas y desde hace una semana no hay agua en la ciudad. Un médico que se encuentra allí indicó que los enfrentamientos de los últimos días dejaron cientos de heridos y que los recursos para atenderlos se están acabando.
Fuerzas de la coalición lanzaron anoche una tercera ola de bombardeos a las defensas aéreas y a las tropas de Gaddafi, luego de las dos tandas iniciales que envalentonaron a los rebeldes, que la semana pasada estaban al borde de la derrota. En coincidencia con nuevos ataques del dictador a ciudades sublevadas, el Gobierno libio dijo que los de anoche, que comenzaron en Trípoli, causaron numerosas víctimas.
Los bombardeos de Estados Unidos, Francia, el Reino Unido y otros países comenzaron el sábado en virtud de una resolución de la ONU que autorizó todas las medidas necesarias para proteger a civiles de los ataques de Gaddafi, que enfrenta una rebelión desde el 15 de febrero. Mientras que la avanzada aliada puede evitar que el dictador ataque ciudades rebeldes, Estados Unidos se muestra reacio a ir más allá que lo que ordena el mandato de la ONU y a ayudar activamente a los sublevados a derrocar al líder libio.
El presidente Barack Obama estableció ayer que es necesario que Gaddafi se vaya, pero también prometió que el rol militar de su país se limitará a hacer cumplir la resolución de la ONU. "No tendremos piedad con nadie que coopere con el régimen. Tenemos una voluntad fuerte y no vamos a retroceder", aseguró un portavoz rebelde. (Especial-Télam)